Lo que hay detrás del dentista
17 / 03 / 2022
Cuando nos quitamos el uniforme sólo queda la persona. Somos seres humanos igual a vosotros, con nuestras preocupaciones, nuestros conflictos, también alegrías y satisfacciones.
Tenemos días buenos y malos. Muchos tenemos hijos y familias con los retos que eso conlleva. Somos de lo más mundano.
Hablando por mí, soy una persona afortunada, pues cuando me pongo el uniforme me siento muy cómoda en mi papel profesional y cuando me lo quito estoy tremendamente a gusto en mi piel (confieso que no siempre fue así). Pero la madurez, rodearme de gente que me aporta en calidad humana y enseñanzas han dado lugar a lo que soy hoy. Soy la suma de muchas pequeñas decisiones (que no siempre son fáciles, que muchas veces supone superar un miedo muy profundo), decisiones que pueden ir a contracorriente, a veces sientes el abismo de sentirte sola o rechazada, pero que siempre a favor de quererme, respetarme y sentirme cada día un poquito más completa. Y por eso todo merece la pena y al final, por difícil que haya sido, todo cobra sentido.
Me quiero.
Me respeto.
Confío en mí.
Hago mi parte.
Confío en la vida.