Prevención
11 / 01 / 2021
La prevención es una medida o acción que se realiza con el propósito de evitar que suceda algo que consideramos negativo.
Puede ser de muchos ámbitos, por ejemplo, si quiero evitar escasez económica, puedo prevenirla tomando decisiones que me ayuden a ahorrar o aprender a gestionar bien mi dinero. En el ámbito dental podemos prevenir el 90% de las patologías que aparecen en la boca, como caries, enfermedad periodontal, fracturas… Sabiendo que el poder de prevenir está en nuestras manos, ya nos da más fuerza para empezar a tomar las decisiones pertinentes que nos enfoquen a dicha prevención, sin caer en los típicos auto engaños.
Durante muchos años de consulta clínica he oído las frases:
– «Tengo mala dentadura, igual que mi madre».
– «Mi padre perdió todos los dientes muy joven, yo he heredado su boca».
Y con esa idea ya nos quedamos «en nuestra zona de confort», autocompasión o victimismo. Y nos quitamos el poder de las manos, para dejarnos creer que todo está perdido, y que para qué voy a cuidarme si me va a pasar lo mismo.
Pues mi propósito y esfuerzo es cambiar esa mentalidad o idea social. Ya que puede ser que un pequeño porcentaje de casos sí que sean problemas fisiológicos o heredados, como por ejemplo las agenesias o problemas en la formación del esmalte o la dentina, pero el resto de casos, quizás lo que hayas heredado es un mal hábito de alimentación, malos hábitos como el tabaco y el alcohol o una insuficiente educación en la higiene bucal.
Y toda esta «herencia» es reversible, simplemente hay que TOMAR LA DETERMINACIÓN de cambiar esa realidad. Cuando se toman decisiones diferentes, se obtienen resultados diferentes. Cada pequeña decisión cuenta.
En post anteriores ya hemos hablado de alimentación saludable, que son los alimentos que van a favor de la prevención de la caries y demás patologías dentales. Y en los próximos post hablaré largo y tendido de la importancia de una buena higiene dental y las diferentes técnicas. Esto es otro de los puntos claves de la prevención de enfermedades bucales.
Pero ahora, también tengo que hacer hincapié en la importancia de la detección temprana de dichos problemas, por lo tanto, las visitas anuales a vuestro dentista de confianza son fundamentales. No es lo mismo detectar y por tanto solucionar una caries pequeña, que una caries grande cercana al nervio (tercera capa del diente).
Una buena manera de normalizar esto es que las visitas al dentista empiecen a corta edad, por lo que mi gran recomendación para este post es que los padres ya lleven a sus hijos prácticamente desde el mismo momento en que les salen los primeros dientes, con menos de un año, para que se vaya familiarizando. Son solo visitas de contacto, en el que rara vez se hace un tratamiento. Pero es la mejor manera de que conozcan al dentista, el sillón y demás equipamiento que en un primer momento puede impresionarles. Ya desde ese momento se les empieza a informar de cómo limpiarse, la importancia de unos dientes sanos…
En definitiva, según mi forma de verlo, los niños que aprendan a prevenir desde pequeños serán adultos que tendrán menos problemas dentales y que enseñarán a prevenir.