Equilibra tu PH bucal y corporal
14 / 12 / 2020
El pH suele pasar muy desapercibido pero tiene gran importancia en los procesos químicos que se realizan a diario en nuestro organismo. Para que todos y cada uno de los procesos vitales se realicen de forma óptima nuestro pH corporal debería ser de 7,45. Sin embargo, hay factores externos que pueden alterar el pH de la sangre, como por ejemplo la contaminación, el estrés, los malos hábitos como el tabaco, el alcohol o una serie de alimentos que luego nombraré.
La sangre se torna ligeramente «ácida» y entonces, para compensar (y re-equilibrarse), lo que ocurre es que, en lugar de ceder nutrientes a las células (siendo esa su función, el transporte y entrega de nutrientes), les roba dichos nutrientes a las células. Esto ocasiona que las células trabajen a «medio gas». Y si, por ejemplo, es una célula del estómago la digestión no se hará bien. Si es una célula de la piel, ésta no se mostrará elástica y brillante. Si es una célula del hígado, no se realizará el filtrado correctamente y así con todas las células del cuerpo.
Por otro lado, se sabe que la gran mayoría de las bacterias y virus no pueden vivir en un ambiente básico, por lo tanto, el equilibrio del pH nos protege ante enfermedades. Otros estudios, como por ejemplo el del del Dr. Otto H. Warburg Premio Nobel en 1931 aseguraba que un pH ácido era el responsable de las enfermedades degenerativas y que incluso las células de un tumor cancerígeno, que son en su mayoría anaerobias, no pueden sobrevivir en un entorno básico. Aunque este último dato tiene bastante controversia con otros doctores, en cualquier caso parece que sí hay muchos beneficios a la hora de mantener el pH básico en el cuerpo, con lo que no está de mas que hagamos todo lo que esté en nuestra mano para conseguirlo.
Alimentos alcalinos que nos benefician:
- Verduras de hojas verdes, algas, germinados, brotes tiernos, semillas.
- Legumbres.
- Cereales, como trigo sarraceno.
- Cebolla, apio, pimiento.
- Col Kale, brócoli, calabacín.
- Melón, sandia, coco, papaya.
- Dátiles, aguacate.
- Infusiones de té verde kukicha.
Alimentos ácidos que nos perjudican:
- Sal, salsas, café.
- Refrescos, alcohol.
- Azucares.
- Productos de origen animal (Carnes, embutidos huevos, lácteos).
- Alimentos sometidos a procesos industriales con aditivos, conservantes y colorantes.
También debo hacer un grupo de alimentos que son ácidos en su origen, sin embargo una vez en el estomago se producen reacciones que favorecen la alcalinización del cuerpo al ayudar a eliminar iones de hidrógeno, como:
- Miel
- Repollo, Remolacha, Maíz.
- Hongos y setas.
- Col rizada.
- Limón, naranjas, mandarina, pomelo.
- Quinoa.
- Tofu.
- Almendra, castañas.
Ahora hablemos del pH bucal. Como ya hemos mencionado en otros post, un pH ácido no es conveniente para la conservación del esmalte. Éste, si se ve muy expuesto a ácidos, se desmineraliza. Por lo que un ambiente ácido durante un tiempo muy prolongado favorece a la formación de caries y abrasiones.
Por lo tanto, deberíamos evitar el consumo de alimentos ácidos que nos perjudican y deberíamos consumir con cierta moderación los alimentos ácidos que nos benefician. Y si estos últimos son consumidos líquidos (en forma de zumos, aunque sean caseros) siempre consumirlos con pajita.
Otro buen consejo es esperar unos 10 minutos antes de ir a lavarnos los dientes (no lavárnoslos inmediatamente), pues así damos tiempo a que la saliva, que tiene un efecto alcalinizante, regule el pH de forma natural.
Si tienes curiosidad de saber que pH tiene tu cuerpo puedes saberlo haciéndote un test sencillo y así empezar a equilibrarlo en el caso de que lo necesites.