Los grandes olvidados
08 / 03 / 2021
El hilo dental y cepillos interproximales.
¿Sabéis una cosa? Que sí, que lo estamos consiguiendo, que cada vez hay más conciencia de lo necesario que es la higiene dental y eso lo observo en la consulta, cuando cada vez hay menos pacientes con caries en las superficies visibles, porque se cepillan todos lo días. Pero aún nos falta un pequeño empujón, porque esos mismo pacientes que cepillándose creen que ya han cumplido con su trabajo se sorprenden muchísimo cuando les detectamos caries en las caras interproximales, que además al ser en las zonas de unión entre dientes, normalmente no solo detectamos una caries, sino que diagnosticamos que tienen dos.
Esto es debido a que no se pasan el hilo dental, que es el único que puede arrastrar la suciedad y placa que existe entre los puntos de contacto entre dientes. El punto de contacto es la pequeña resistencia que se siente cuando te pasas el hilo, dependiendo de lo juntos que estén los dientes notarás que te cuesta más o menos superar esta resistencia.
¿Cómo usar el hilo?
Coges una cantidad importante de hilo y lo enrollas entre los dedos, dejando una parte tensada, te lo colocas entre dos molares y vas haciendo movimientos de zigzag o sierra de forma suave hasta superar dicha resistencia, de ningún modo debes hacer una fuerza muy intensa en dirección a la encía, pues es probable que llegues a la papila de forma brusca y te hagas daño.
Una vez superada la resistencia, debes seguir haciendo movimientos de sierra apoyándote en la superficie del diente y debes bajar suavemente hasta donde te permita el diente, es decir, bajas por debajo de la encía prácticamente hasta la mitad del diente.
Ahí haces unos movimientos suaves y ya luego arrastras el hilo hacia arriba pasando de nuevo por la resistencia entre dientes. Ahora una vez fuera, cambias de trozo de hilo enrollando de un lado y desenrollando de otro y volvemos a entrar en la misma zona interproximal pero en esta ocasión nos dirigimos hacia el otro diente. Realizamos esta operación en cada una de las zonas interproximales de arriba y de abajo.
En ocasiones observareis que hay zonas en las que el hilo se os queda enganchado o incluso se os rompe al pasarlo, si ocurre eso debéis acudir a vuestro dentista, porque puede ser que ya tengáis una caries en esa zona y por eso los hilos se queden atrapados en una cavidad, o que si tenéis algún empaste en esa zona, dicho empaste no este lo suficientemente pulido y habría que suavizarlo. En ningún caso que se os rompa el hilo no es una excusa para dejar de usarlo.
También me gustaría animaros a que les paséis el hilo de forma suave a vuestros hijos. A partir de los dos años ya deberían tener todos lo molares de leche en la boca y desde ese momento es aconsejable pasarles el hilo con suavidad. Así conseguiremos que se vayan familiarizándose con él, hasta que con más edad, sobre las 7- 8 años ya debería empezar a pasárselo el mismo, bajo tu supervisión.
En el mercado encontrareis gran variedad y quizás os sintáis abrumados a la hora de elegir hilo o cinta, con cera o sin cera, con sabor o sin sabor, con aplicador ( también conocidos como arcos), etc. Pues bien, para mí todos son los mismo porque todos realizan la misma función que hemos dicho. Con lo cual, la elección será en base a vuestros gustos. En mi caso los prefiero con cera y mi sensación es que me limpia más el hilo que la cinta ( el hilo es más redondo). Lo mejor sería que probaseis varias y descubráis cual es la que mejor os va.
Los cepillos interproximales.
Quería hablaros de los cepillos interproximales también. Estos sirven para limpiar la zona de la papila y son muy útiles en pacientes que tienen prótesis fijas, implantes o mucho espacio entre los dientes.
Son unos cepillos de mango pequeño, su cabezal es un alambre flexible rodeado de cerda dental. Actualmente están saliendo unos cepillos con el cabezal de silicona con unas mini puas del mismo material que me resultan muy interesantes porque se adaptan bastante bien a casi todas las papilas al ser flexibles y cónicos.
Es importante saber que hay muchos tamaños de cepillos interproximales y que hay un cepillo ideal para cada uno de nosotros (es decir, no hay uno estándar) debemos acudir a nuestro dentista, y sobretodo al especialistas en encías, para que nos informe de cual es el adecuado para nosotros. E incluso, dentro de nuestra boca habrán zonas que necesitemos un tamaño y otras zonas que necesitemos otro.
Se usa pasando el cepillo entre las papilas empezando desde la cara vestibular y sintiendo que sale por la parte palatina o lingual. O por el contrario empezando por la cara palatina y sintiendo que sale por vestibular, si se queda a medio recorrido no esta realizándose bien la higiene.
Hay personas que les es muy difícil pasarse el hilo y prefieren usar los cepillos, perfecto, es mejor que usen los cepillos a que no usen nada para llegar a estas caras interproximales, pero para mi, aun así, el uso del hilo es fundamental y deberían esforzarse a usarlo por lo menos 3 veces a la semana, ya que los cepillos interproximales limpian por debajo del punto de contacto, nunca llegan a limpiar la resistencia de la que hablábamos antes y ahí siempre puede quedar algo de alimento que hay que eliminar.
Como os decía es importante que un especialista os diga cual es el cepillo interproximal que es ideal para vosotros. Sin embargo, os quería presentar estos cepillos de silicona que como os digo, me resultan interesantes y se adaptan a casi todas las papilas, los podéis usar mientras esperáis a vuestra consulta con el especialista.