Mima tus dientes
01 / 02 / 2021
Todavía, hoy por hoy, me asombro de lo complejo y a la vez perfectamente organizado que es el cuerpo humano. No solo en lo exterior, sino en el interior con las miles de reacciones químicas que se dan a la vez. Es una máquina perfecta. Por ese motivo, no hay que dudar de ella y si la naturaleza nos ha brindado dos juegos de dientes, los de leche y los definitivos, es porqué son más que suficientes para acompañarnos a lo largo de nuestra vida, hasta la hora de nuestra muerte.
Hago hincapié, porqué aun todavía hay personas que pierden sus dientes definitivos y lo asumen con demasiada tranquilidad. Como si fuera natural perder los dientes con el paso del tiempo. Pero de la misma manera que no perdemos una mano, los dientes tampoco deberíamos perderlos por el simple paso del tiempo.
Si es verdad que los dientes están dentro de un entorno mas hostil: humedad, bacterias que les atacan, alimentos de diferentes phs, durezas… Y si sumamos algunos malos hábitos, como morder lápices, abrir botellas… Hace que los dientes se encuentren algo sobrecargados de trabajo. Por lo que quizá sí requieran algo más de cuidado o atención.
Una muy buena forma de conservar los dientes es manteniendo una higiene diaria y adecuada. De esa forma tenemos controlado el número de bacterias que tenemos en boca, eliminamos los restos de alimentos que les sirven de sustrato y ya de paso les sacamos brillo.
Es importante decir que no hace falta tener el mejor cepillo del mercado para tener una buena higiene, aunque sí es verdad que algunos cepillos eléctricos y los nuevos cepillos sónicos pueden facilitarnos mucho la tarea.
Pero en este post voy a centrarme en el cepillado manual. Cepillos manuales que podéis encontrar en farmacias, supermercados e incluso bazares. Por supuesto, los primeros de mejor calidad. En cualquier caso, lo importante es que elijáis cepillos de dureza media. Los suaves no arrastran lo suficiente y los duros son demasiado abrasivos.
Es importante recordar que los dientes tienen varias caras y hay que cepillarlas todas.
Primero, empezamos con la parte de fuera, ponemos el cepillo inclinado a 45 grados de manera que la mitad esté en contacto con diente y otra mitad en contacto con encía y hacemos 10 círculos por cada diente. No hay que hacer fuerza ni presión, es más como un masaje. De la misma manera que no apretamos la escoba contra el suelo para arrastrar la suciedad, el cepillo masajea y acompaña la placa dental para ser eliminada.
Repetimos la misma operación por la cara interna , la que esta en contacto con el paladar y la lengua, en la parte inferior. Las superficies que no tienen contacto con encía si podemos hacer movimientos de barrido.
Si se hace correctamente el cepillado debe durar entre 2 y 3 minutos.
Por último, pasaríamos a limpiar las caras interproximales (las que están diente con diente) con hilo, cinta o cepillos interproximales y la lengua. Esto lo explicaré con más detalle más adelante.